Signo, símbolo y señal. ¿Por qué trabajamos con símbolos?

Escrito de Abaddon

Una de las principales diferencias entre los animales y los humanos es la capacidad de razonar y de asociar distintas ideas. Esto se logra y se construye a través del lenguaje y la comunicación, pero estos dos elementos no están situados en el espacio vacío, se plasman en la cultura y la idiosincrasia, de esta forma la cultura se transforma constantemente a medida que van situándose nuevas dinámicas interrelaciónales en los sujetos, de esta forma sucede la evolución psíquica del sujeto y en esta andar se van introyectando las señales, símbolos y signos. Esta es una propiedad únicamente del ser humano, los animales u otras formas de vida carecen de ella (al parecer).

Para poder establecer este trabajo es necesario acotar de una forma lo más exacta a la percepción general estos conceptos, para posterior hacer una analogía para entender porque trabajamos con ellos. Para esto me remitiré a investigaciones y escritos ya elaborados por otros autores.

Señal: Es aquello que, como la palabra indica, señala. Ésta puede ser escrita, verbal, visual, o en cualquier otra forma perceptible al intelecto; indicando la presencia, proximidad o dirección de una cosa o idea. Por ejemplo: una señal de cruz en la ruta indica un cruce; los colores estridentes de un insecto seguramente nos avisa que es ponzoñoso; o la lectura que hacemos de los gestos y actitudes de otra persona pueden servirnos para percibir sutilezas acerca de ella. Estos son algunos ejemplos de señales, y de ellos se intuye que es posible una amplia categorización de ellos tanto en su origen como en su importancia relativa y objetiva y en su jerarquía.

La señal apunta hacia el mundo y a sus contingencias, sean éstas de orden personal o extrapersonal: es decir tanto a lo que nos rodea como a lo experimentado vivencialmente.
Está referido a la eventualidad, al mundo que está en constante cambio y transformación; y requiere de un intérprete que sepa, si no interpretar totalmente, al menos percibir en algún nivel el mensaje.

Sin un intérprete, la señal es algo inútil. Su finalidad es la de advenir; es decir: indicar la naturaleza de lo que viene. Es un instrumento de conocimiento, de información, de anticipación a una eventualidad, circunstancia o hecho potencialmente posible.

Signo: El Signo (o un grupo de signos) es un instrumento de información, conocimiento, comprensión, de gnosis. No es azarosa esta coincidencia asonante. La función primera del signo es la de aparecer a la mente como una fuente de interpretación de aquello que expresa. El ámbito de utilidad del signo es la mente, el intelecto; pues la mente puede reconocerlo, discriminarlo, ordenarlo, decodificarlo, tomar información de él y asimilarlo: esto es comprensión.

Lo escrito aquí es un conjunto de signos, que conllevan un mensaje. Y precisamente, ésta es la función esencial del signo: el de transmitir un mensaje.

El mensaje que transmite el signo es de un orden superior al de la señal. Para decirlo de manera cosmogónica, el ámbito en donde se desenvuelve la señal es la tierra; el ámbito del signo es el hombre; y el ámbito del símbolo es el cielo.

El signo es una fuente de intelección, es el alimento para la mente. Por este motivo, debido a que su formulación está en consonancia con la psique humana, el signo sí es de exclusividad humana, y también lo es su interpretación.

No se trata de discernir si el signo es señal o símbolo; sino de reconocer al signo como el medio de manifestación de la señal o el símbolo.

Símbolo: Símbolo deriva del griego antiguo sumballo, que significa "correlacionar, corresponder, poner a la par una cosa con otra".

El símbolo es cualitativamente inverso (o complementario, según sea el punto de vista) a la señal. Aunque se manifiesta en el mundo material mediante una forma, sea ésta de índole sonora, táctil, visual, etc, apunta hacia la psique del ser humano, y por extensión, hacia el mundo de las ideas o de aquello que es concebido trascendente a lo material.
No apunta hacia la contingencia, que es la finalidad de la señal; tampoco apunta hacia la mera intelección, idónea para manejar imágenes o signos; sino hacia aquello que la mente intuye como verdades o ideas eternas arquetípicas, o dicho en otras palabras, está en el más alto umbral de la comprensión humana.

Para interpretar un símbolo de una cultura X se debe estar familiarizado con sus signos, sus escrituras, y en particular sus escrituras sagradas, pues éstas aportan el contexto cosmogónico en el cual el símbolo o los símbolos se desempeñan e interactúan en dicha cultura y su comprensión del cosmos. Se debe conocer el idioma. Esto conlleva una gran cantidad de esfuerzo y estudio acerca de toda la información básica indispensable y pormenorizada para la interpretación simbólica de UNA cultura. Pretender estudiar en profundidad los símbolos de una cultura sin sumergirse en la cultura misma, pretendiendo estudiarlos desde una cultura ajena, resulta en un injerto que no dará frutos.

La interpretación del símbolo, necesaria para su aprovechamiento, conlleva la utilización de una capacidad extendida de la mente. En particular a la capacidad de intelección humana y de reconocimiento del mundo, el cual está basado en la percepción binocular de la vista. Así como para ver los objetos y localizarlos en el espacio nos ayudamos de la visión binocular, extendemos esta capacidad a la intelectualización, en donde cotejamos, discriminamos, comparamos los hechos de la vida a partir de la superposición de ideas ligeramente diferentes, de diferentes puntos de vista, fusionándolas para obtener un mejor panorama. No extremadamente diferentes, pues al igual que la disposición de nuestros ojos no es extrema, así también el juego de opuestos resulta en este esquema de pensamiento totalmente irreconciliable entre las partes, quedando en eso: oposición.

Como ya mencione estas tres definiciones son extraídas de la web de arte y técnica, sin embargo es necesario establecer la diferencia para poder comprender la respuesta a la pregunta ¿Por qué trabajamos con símbolos?

En resumen los tres elementos anteriores se pueden sintetizar de la siguiente forma:

Señal, es un elemento propio de una cultura que es entendible tras un marco de referencia que permita comprenderla. Remite al aviso de un mensaje proporcionado por un acuerdo común o por la tradición.
El signo aparece en la mente del sujeto como una fuente de interpretación de aquello que expresa, es un elemento asociativo de las manifestaciones sociales y culturales que se interpretan.
Símbolo: es la transmutación de un elemento hacia otra forma material, propia de la psique, apunta hacia las ideas arquetípicas de la cultura.

Creo que ya estamos en condiciones de responder la pregunta.

Comenzare con una breve repuesta enfocada desde el ámbito de la biología, en el mundo occidental el ser humano desarrolla en mayor cantidad el hemisferio izquierdo, en tanto que su forma de procesar la información va de la mano con la objetividad, sin embargo el ejercitar el hemisferio derecho de la posibilidad de desarrollar la parte emocional del sujeto, esta es una pequeña explicación del porque el símbolo desaparece de la cultura occidental, el ejercicio constante del desarrollo de ambos hemisferios cerebrales provoca una concatenación de conexiones neuronales que rápidamente van formando nuevas habilidades de comprensión en el sujeto, por tanto una comprensión mayor de los fenómenos. En síntesis una visión holística del mundo.

Segunda respuesta que podría expresar frente a esta pregunta es la asiocitividad del lenguaje como elemento constructor de la realidad.

Según mi percepción de las relaciones interpersonales está a la base del desarrollo del lenguaje, bajo este constructo de signos es que se forma lo que los antiguos llamaron el alma, que a mi parecer no es más que la emergencia de la pregunta abierta en busca de respuestas a nuevas interrogantes tras la capacidad de comunicarnos, la señales que surgen del desarrollo de los signos nos permite crear asociaciones que distan de las conductas aprendidas mecánicamente por los animales, nos permite adelantarnos a un hecho o situación a través de la antelación. La similitud más común entre los signos y las señales es que nos remite a un contexto exclusivamente, y para poder comprenderlos es necesario conocer esa cultura, de otra forma solo entenderíamos lo que nos indica la comprensión del lenguaje para una idiosincrasia exclusiva.

El símbolo es un elemento arquetípico, en pocas palabras, un elemento que trasciende la cultura y que se asocia a elementos culturales transversales, símbolos conocidos son la idea de héroe, madre, padre, entre otros y desde la forma de la naturaleza, triángulos, círculos, cuadrados, entre otros.
Estos elementos arquetípicos nos permiten comprender el mundo a través de la expresión material del ser humano, de esta forma surgen pirámides, obeliscos, coliseos, y en la imaginería torres de babel, caicaivilu (como la conjunción de los dos elementos fértiles de la tierra, hombre y mujer). Etc…
La comprensión de los símbolos nos permite reconocer la sabiduría de culturas ancestrales, aprovechando la acumulación de conocimientos más que el conocimiento desechable paradigmático con lo cual se construye la sociedad actual.

Por tanto una vía para poder conocer el mundo y acercarnos a la verdad inteligible es a través del conocimiento y estudio de los símbolos, ya que estos permiten el desarrollo del conocimiento puro a través de la unicidad del mundo objetivo, percepción real de la situación y el mundo subjetivo, comprensión de cada ser hacia el mundo exterior.

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