Cosmogonía Mapuche

Escrito de Raziel

La idea general de Cosmovisión Mapuche se entiende como Intervenimos en el medio, que hay que respetar, como hay que vivir y que pautas hay que seguir. La Cultura Wingka establece una relación paralela o vertical con la naturaleza (la domina). En cambio el mapuche establece una relación de horizontalidad conviviendo con cada uno de los elementos de su medio.
Los principales procedimientos que ocurren en la construcción del mundo mapuche son los siguientes:

1.- Günezuam: Observación,
2.- Rakizuam: Reflexión,
3.- Pewmatun: Conocimiento a través de los sueños,
4.- Ngüxam: Conversación,
5.- Mapunzugun: Hablar arraigado a la Tierra.

A través de estos procedimientos pudieron conocer los diferentes aspectos de la vida, desarrollándose de esta manera el Ad Mapu (costumbres, reglas de un lugar) para ser aplicadas en el Ad Mogen (forma o estilo de vida que da lugar a la cultura local). A través del Ad Mapu y Ad Mogen los mapuches se dedicaron a respetar cada elemento de la naturaleza ya que esta fue creada por el Kallfü Wenu Newen; fuerza del espacio azul, la que al ser fusionada con la materia (tierra) hace brotar la vida, es por eso que nosotros los mapuches nacemos del newen y la Mapu, de la fuerza y la tierra, por ende no es una casualidad escuchar a los más antiguos decir “Mapu mew llegiyin” nacemos o brotamos de la tierra, o “Mapu ta choyüeiñmew” que quiere decir la tierra nos parió. Es por esto que los mapuches respetan a cada uno de los elementos que componen la tierra, pues esta es su Ñuke (madre), y todo lo que nos rodea, plantas, animales, rocas, ríos, cerros, montañas, volcanes, lagos, vertientes, esteros, helechos, musgos, etc., todos estos elementos y más, son parte del mundo mapuche y tienen vida, ya que ellos también fueron creados por la unión de la Kallfü Wenu Newen y la Mapu, y en ellos habitan Ngen que es la materialización del Newen.

A medida que avanzaba en la busqueda de información me tope con 4 relatos sobre el origen del pueblo mapuche, los 4 un tanto diferentes con elementos rescatables y solo uno que se asemeja a lo que buscamos, una semejanza con abraxas.

El primero y el mas conocido, por lo que no ahondare mucho en este, es el de las serpientes Ten Ten y Kai Kai:

"La cosmogonía mapuche ubica su propio origen después de un gran diluvio provocado por la gran serpiente de los mares, Kai Kai; la otra gran serpiente, la de la tierra, Ten Ten (o Tren Tren) que habita sobre los volcanes, aconsejó a unos pocos hombres de subir hasta las cimas para protegerse; todo quedó inundado y todo comenzó de nuevo con el gran diluvio. Para ellos, sólo se llaman mapuches los sobrevivientes. Más tarde los propios mapuches, según el pensamiento de los machis (sabios curanderos), interpretarían este gran suceso como un fenómeno que se repite a lo largo del tiempo, como una limpieza y una renovación macroestacional; por ejemplo, para ellos los conquistadores españoles fueron el equivalente al diluvio, una limpieza donde debían perecer algunos mapuches, ayudando así a "limpiar" el territorio de hombres impuros. Hay varias versiones que señalan que los no sobrevivientes se convirtieron en peces o en piedras o en otras formas no humanas.”

Existe una segunda leyenda cosmogónica, menos conocida, que describe el origen de los hombres en el mapu y lo sitúa antes del advenimiento del pueblo mapuche como sobreviviente del diluvio. Estos primeros hombres no son llamados mapuche:

“Se dice que antes de poblar la tierra los seres miraban desde arriba 
y veían todo desierto, hasta que les fue permitido enriquecerla 
con innumerables formas distintas, 
hechas con el material de las nubes; luego bajaron los hombres del cielo, 
conociendo el lenguaje de la naturaleza, 
y trajeron el idioma mapuche, que es el mismo que se habla en el cielo; 
con el tiempo estos hombres resultaron todos blancos, 
y atados a la tierra; querían volver, pero tenían miedo."

Los espíritus les prometieron que los harían regresar al cielo en el futuro, y los aconsejaron:

"No pierdan jamás de vista al sol cuando se levanta y se acuesta, y si necesitan ayuda griten Oooomm, oooommm.”

Para el pueblo mapuche los humanos vienen del cielo y volverán a reunirse con los puntos luminosos del cielo nocturno. El lenguaje de la naturaleza se va perdiendo en los hombres, el miedo en ellos va aumentando, y todo degenera. Entonces se hace necesario el diluvio, que limpia la naturaleza y mantiene vivos a los mejores.

El tercer relato, habla sobre la creación de todo comenzando de una tierra vacía hasta ser llenada, relato bastante semejante a lo que se plasma en la biblia:

“En la tierra no había nada, ni agua ni flores. En el aire vivía un
Espíritu poderoso y otros Poderes secundarios. Algunos de estos se
rebelaron y el Poderoso los convirtió en piedra y les puso el pie
encima, lo que hizo que, al partirse formaran las montañas. Los
espíritus que habían quedado vivos y mostraban arrepentimiento
salían de las rocas convertidos en llamas y humos de volcán. Los más
arrepentidos se elevaron hacia el cielo y se trocaron las estrellas. Su
llanto de arrepentimientos es el origen de la lluvia. El espíritu Poderoso
halló triste a la tierra y transformó en hombre a un espíritu hijo suyo, el
cual al caer quedó sin sentido; La madre del joven se llenó de pena y
para mirarle abrió en el cielo esa ventanilla por donde se asoma su
cara pálida, que los hombres llaman luna. El espíritu Poderoso tomó
una estrella y convirtiéndola en mujer le ordenó que fuera a
acompañar a su hijo. Ella tenía que caminar por la tierra, que la
lastimaba, pero ordenó que a su paso crecieran la hierba y las flores,
las que al ser tocadas por ella se convertían en aves y mariposas las
flores y la hierba en selvas. El espíritu Poderoso los miraba por una
ventanilla del cielo que es el Sol”

El ultimo, es el que tiene mas relación con lo que nosotros buscamos, se representa la creación de la tierra dirigida por el dios dual (son dos dioses en uno) de los mapuches:

“El mundo fue creado por el dios Ugñkucé y Ugñfuchá:
la Madre Eterna y el Padre Eterno.
Cuentan que Ugñkucé creó la tierra, los ríos los bosques los animales,
el mar, el cielo, creo todo lo existente - la naturaleza -
y junto a esta creación hizo al hombre y a la mujer mapuche.
Posteriormente dotó de Nehuén, poder energético
-energía cósmica- a los bosques, los ríos, los lagos, al mar, etc.
Su energía es benigna.
Cuando un hombre necesita caminar por los bosques,
cruzar un río, navegar por el mar,
debe pedir autorización
respetuosamente al nehuén
que habita en el bosque o al del río
 o al nehuén del mar."

Ugñkucé siempre ha sido bondadosa, defensora de la naturaleza y de los hombres, siente pena cuando algún mapuche se aleja de las buenas costumbres Ugñfuchá es el esposo de Ugñkucé, él cuida que los hombres vivan en armonía con la naturaleza, que no destruyan la creación de Ugñkucé. Es muy enérgico, premia al mapuche cuando es valiente y vive de acorde a las buenas costumbres, respeta a los nehuenes, realiza sus rogativas invocando periódicamente a su Ammpüyú. Castiga a los mapuches que se alejan de las costumbres y tradiciones del pueblo o que no respeten a los nehuenes de los bosques ríos, etc. A veces es muy duro en sus castigos y si éste se empieza a generalizar en el Lof, es necesario convocar a un Nguillatún para pedir perdón comprometiéndose a retomar el camino trazado por las tradiciones.

Su morada es en algún lugar de la tierra. Tiene aspecto de bueno; a veces se vuelve malo y puede enviar los castigos, se le denomina como el Kulchén Mayeo. El Mayeo es la morada del Dios Dual, de la Nación mapuche, Ugñkucé - Ugñfuchá desde ahí está informado de todo lo que ocurre con su pueblo, es visitado continuamente por los Ammpüllí (Pillán).

En otras investigaciones este ser creador recibe el nombre de Ngenechén, (señor de la gente) el cual, del mismo modo es padre y madre, hombre y mujer joven; en él se encarna, lo femenino y lo masculino, sin que necesariamente sea este último el principio que tenga el predominio, como sí ocurre en el cristianismo. El Dios mapuche o Ngenechén se manifiesta a través de cuatro personas:

  • Chao Ngenechén Padre y señor de la gente
  • Ñuke Kushe Madre Anciana
  • Weche weichafe Joven guerrero
  • Illcha Domo Joven Doncella

Lo anterior ha hecho creer a muchos, que los Mapuches tienen varios dioses, pero efectivamente se trata de uno(a), que va adquiriendo diversas expresiones, el cual incluso se da a conocer en el seno de una familia divina, la que estaría compuesta por una pareja de ancianos (hombre y mujer) y una de jóvenes.

Como reflexion a estos relatos, puedo destacar que a pesar de las diferencias que se muestran, todos de igual forma muestran y le dan gran importancia a la naturaleza y la conexión entre los mapuches y esta.

Cosmovisión

Los mapuches conciben su cosmos de 2 formas, una vertical y otra horizontal, el cosmos vertical se concibe como una superposición en el espacio de siete plataformas cuadradas, todas de igual tamaño. Fueron creadas en orden descendente, a partir de la más alta, recinto de los dioses creadores, que se tomó como modelo para las siguientes plataformas.

Las plataformas están agrupadas en tres zonas:

- Meli ñom wenu (los cuatro lugares de arriba) o wenu mapu (la tierra de arriba), es la plataforma del bien, donde habitan los dioses, que se distribuyen jerárquicamente a partir de la plataforma más alta, los espíritus, empleados menores de los dioses; y los ancestros, auténticos o míticos, siendo los auténticos los protectores e intermediadores del linaje y los míticos, los consejeros éticos comunes.

- Anka wenu (medio arriba) y minche mapu (tierra de abajo), antagónica a la zona anterior, es la plataforma del mal, donde habitan los seres maléficos, que no se agrupan ni tienen relaciones entre ellos.

- Mapu (tierra), el mundo natural donde se sintetiza el conflicto permanente entre las dos zonas anteriores.

“En resumen, la visión cósmica mapuche es dualista y dialéctica: el wepu mapu contiene sólo el bien (tesis); el anka wenu y minche mapu representan el mal (antítesis); y en la tierra coexisten el bien y el mal en una síntesis que no implica fusión, sino yuxtaposición dinámica. La verdadera polaridad tiende a la unión; y la yuxtaposición de dos fuerzas opuestas es una condición necesaria para lograr el equilibrio cósmico dualista”

El mapu al ser el mundo real, la superficie de la tierra, la plataforma intermedia entre el mundo de los dioses, lo de arriba y el mundo de los espíritus malignos, lo de abajo; aparece como una alternativa entre lo bueno y lo malo, pero no es solo una zona de fricción entre ambas fuerzas, sino que es el marco de referencia entre los mapuches y su mundo, la fuente originaria del saber: los animales, las plantas y los ancestros.

Así concebido el cosmos, las plataformas de los dioses serán luminosas y buenas, la tierra de la abundancia, y las de los seres malignos oscuras y caóticas.

El intercambio entre los mundos, una relación de mutua dependencia entre los vivos y sus ancestros, se realizan en una serie de ceremonias de distinto grado de complejidad en directa relación con la cantidad de familias o linajes involucrados en la rogativa (ngillatún).
El rito permite el reordenamiento permanente del mundo; la vida en el mundo físico se considera simplemente como una posición conductual que se desarrolla en un contínuum de episodios pasados y presentes definidos mediante los sucesos históricos de los ancestros, así, la parte importante de la cultura que da la dirección y el sentido de lo correcto o incorrecto en su propio mundo.

Así como el cosmos se ordena verticalmente, el mundo “real”, o mapu, está ordenado horizontalmente en base a los cuatro puntos cardinales. De allí que la plataforma terrestre, el mundo de los mapuches se constituye en la meli witrán mapu (tierra de los cuatro lugares), también llamada meli chakiñ mapu (tierra de las cuatro ramas) o meli esquina mapu (tierra de las cuatro esquinas). Esta organización se establece a partir del ciclo solar diario, que parte como punto de referencia con el Este, donde nace el sol en la cordillera, para terminar en el Oeste, el mar donde se pone el sol.
De acuerdo a lo expuesto anteriormente, se le asigna un orden jerárquico a los puntos cardinales y connotaciones de bondad y maldad que surgen tanto de la experiencia racional como de lo mágico-religioso. Así podremos ver la íntima relación que hay entre sus vivencias, el contexto natural y geográfico en que habita y el mundo sobrenatural como un todo estructurado. A esto se le ha llamado “orden espacial ético”:

Puntos Cardinales

PUEL MAPU (ESTE)
BUEN VIENTO
BUEN AIRE O BRISA
BUEN TIEMPO
BUEN DIA
BUEN TRABAJO
BUENA COSECHA
ABUNDANCIA
SALUD
DIOSES
ESPIRITUS BENEFICOS
ANTEPASADOS
ROGATIVA A LOS DIOSES
AYUDA DIVINA
BUENA SUERTE

WILLI MAPU (SUR)
BONANZA
SOL
BUEN VIENTO
BUEN AIRE O BRISA
BUEN DIA
BUEN TRABAJO
BUENA COSECHA
SALUD
BUENA SUERTE

PIKU MAPU (NORTE)
VIENTO NORTE
MAL TIEMPO
LLUVIA
AGUA
TRUENO
TEMPORAL
HELADAS
ROCIO
ENFERNEDAD
MUERTE
MALA SUERTE

LAFKEN MAPU (OESTE)
OSCURIDAD
VIENTO MALO
TEMPORAL
MAREMOTO
LLUVIA MALA
NIEVE
HELADAS
RUINA DEL CULTIVO
ENFERMEDAD GRAVE
MUERTE
WEKUFE (ESPIRITU DELMAL)
MALA SUERTE
MAL

En el centro del mundo real, espacio plano, orientado y por lo tanto jerarquizado, se encuentra viviendo el pueblo mapuche en el llamado Rañin Mapu (Tierra de nosotros o El medio de la tierra), desde allí establece una relación con su territorio a partir de él mismo: para situarse no necesita referencias adicionales a las de él mismo, siendo la única referencia necesaria su vivienda, la ruka. Esta se ubica con preferencia en lomas y a la orilla

del agua, a distancia visible de otras de manera de prestarse ayuda; la ubicación en altura los protege de la humedad y les permite mirar todo su dominio. “Nada puede comenzar, hacerse, sin una orientación previa, y toda orientación implica la adquisición de un punto fijo. Por esta razón el hombre religioso se ha esforzado por establecerse en el “Centro del Mundo”. Para vivir en el Mundo hay que fundarlo, y ningún mundo puede nacer en el “caos” de la homogeneidad y de la relatividad del espacio profano”

El orden espacial ceremonial mapuche tiene también un desarrollo circular, este es un giro que tiene su inicio en el Este, y se desarrolla en sentido contrario a los punteros del reloj. Todos los rituales mapuches se rigen por este orden, ya sea el ngillatún (rogativa) o el ngeikurrewén (ritual postiniciático de la machi, o curandera), orden espacial que otorga una dimensión temporal basada en el numero de veces que se repite el giro completo. Este orden sagrado también se refleja en el orden de lo profano, de la vida cotidiana como el servir los alimentos o la bebida (mate, chicha, vino o muday) siguiendo el mismo orden y sentido del giro ceremonial. Este giro alrededor del Raniñ Mapu ratifica a este como centro y la representación de este centro es el rewe, tronco tallado que representa una escalera de comunicación entre las distintas plataformas, que se ubica a la entrada de la ruka (axis mundi).

Allí en donde por medio de una hierofanía se efectúa la ruptura de niveles se opera al mismo tiempo una “abertura” por lo alto (el mundo divino) o por lo bajo (las regiones infernales, el mundo de los muertos). Los tres niveles cósmicos –Tierra, Cielo, regiones infernales- se ponen en comunicación. Como acabamos de ver, la comunidad se expresa a veces con la imagen de una columna universal, Axis mundi, que une, a la vez que lo sostiene, el Cielo con la Tierra, y cuya base está hundida en el mundo de abajo. Columna cósmica de semejante índole tan solo puede situarse en el centro mismo del Universo, ya que la totalidad del mundo habitable se extiende alrededor suyo

La vida mapuche transcurre en el interior de la ruka, insertada en el centro del mapu, con la cual se comunica por medio de la puerta de acceso. En la vivienda tradicional no existen las ventanas. Las otras aberturas que la comunican con el exterior son las salidas del humo, que se convierte en un axis mundi, un camino de comunicación con el mundo superior.

El mundo para el mapuche es un todo coherente que integra bajo una estructura ordenada lo sobrenatural y lo vivencial, en una relación íntima con el contexto natural en que se desarrolla la cultura, así es posible reconocer una red de simbolismos, significancias y valores en la vida cotidiana, en las costumbres y en las tradiciones, como también en sus expresiones físicas del arte, por ejemplo, o la arquitectura. Las relaciones y referencias que este estudio ha hecho, en que la ruka es expresión y símbolo de la cosmovisión mapuche.

Algunos Símbolos mapuche

Adoraban el color azul; tenían un mítico rey azul, Chao Kalfú, a quien imitaban pintándose la cara con rayas azules; usaban mucho y usan todavía el poncho azul con dibujos de colores. Las tinturas azules relacionaban los distintos azules del cielo, las aguas y los seres humanos.

Es fundamental tener muy en cuenta la correspondencia simbólica del cielo y la tierra para comprender la cultura mapuche; debe haber siempre para ellos un equilibrio entre los dos mundos: el mundo de los pillanes (las almas) y el mundo de los hombres.

Evidentemente el elemento agua es central en el pensamiento mapuche; el gran río de la tierra, el Futaleufú (gran río) tiene su imagen, o viceversa, en el gran río del cielo: Huenu Leufú (río del cielo), la vía láctea.

Los volcanes son reverenciados, al parecer siempre considerados como benéficos, pues allí también viven los espíritus de los ancestros. Al Villarica le llamaban Ruca Pillán, literalmente: la casa de los espíritus.

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