Introducción
¿Qué es lo que nos hace llamarnos Q.H.? ¿Por qué es así y no de otra manera?
Existe un evento que todos hemos experimentado, y solo lo haremos una vez en toda nuestra vida, no importa a cuantas instituciones podríamos algún día pertenecer u ostentar membrecía, la Iniciación es una sola, ese morir y renacer, ese momento en que se nos quita la
venda para descubrir que lo más importante es cuanto mundo interior podemos crear por medio de nuestra perseverancia.
Desde épocas remotas hemos vivido en grupos, en su mayoría formados por estrechos lazos de parentesco. Las diferencias estaban logradas por los sistemas de graduación que daba la experiencia, en cada una de las capacidades que les permitían sobrevivir a los duros ambientes a los cuales estaban constantemente enfrentados. Además la organización, al convertirse en grupos más complejos, donde fue necesario el desarrollo de líderes y castas para las diferentes tareas.
Cuando los grupos que ya poseían diferencias comienzan a buscar formas de generar lazos entre sí, podríamos elucubrar y llamar a ese momento el “nacimiento” de los ritos. Situaciones particulares que diferenciaban a cada grupo social, pero dándole unidad a cada uno en particular.
Dentro de las familias también existen ritos, secretos entre hermanos, entre los padres, entre uno y otro, palabras de reconocimiento, señales y lenguajes propios. Este mismo fenómeno se ha descrito para las familias de Orcas y otros cetáceos, y obviamente para algunos de nuestros primos primates.
Desarrollo
Tal como mencionara anteriormente, lo que nos mantiene unidos es la Iniciación, tanto por su carácter simbólico en nuestro Clan madre, como en su objetivo ritualístico y doctrinario donde La Tradición nos enseña que el despertar a la realidad del Conocimiento es simultáneo a la apertura de los diversos centros sutiles (o chakras, según la tradición hindú) localizados simbólicamente a lo largo de la columna vertebral.
Cada centro es receptor de una determinada energía cósmica vivenciada en el hombre como un estado de conciencia, y ello en virtud de la ley de correspondencia y analogía entre el macro cosmos y el micro cosmos, correspondencia y analogía que constituyen el fundamento mismo de la ciencia simbólica, pues gracias a ellas podemos reconocer lo universal en lo individual, y lo individual en lo universal, comprendiendo que ambos no son sino una sola y misma realidad, tal cual nos dice la Tabla de Esmeralda hermética: "lo de abajo es como lo de arriba, y lo de arriba como lo de abajo, para obrar el milagro de una cosa única".
Asimismo, el que dichos centros estén jerárquicamente dispuestos a lo largo de la columna vertebral (una imagen del Eje del Mundo), nos indica la idea de ascenso gradual y escalonado: desde aquel que está situado en la base misma de la columna eje, y vinculado a las energías telúricas y terrestres, hasta el que se ubica en la sumidad de la bóveda craneana, por donde se produce el pasaje a los estados superiores, supra cósmicos y metafísicos.
Si el hombre, al igual que el universo o el cosmos, es un atanor alquímico, el desarrollo espiritual se va cumpliendo en la medida misma en que se produce la cocción, destilación, purificación y transmutación de las energías inferiores en las superiores.
Nuestra iniciación fue el primer paso, el camino es netamente personal, obviamente que estamos acompañados en nuestro viaje a través de nosotros mismos y del Universo, así que de ahí que entre todos, los Iniciados seamos Queridos Hermanos.
Ahora bien, como toda familia nos debemos a un “lazo” que nos une, el cual representamos al terminar nuestros trabajos, donde los cargos desaparecen por un instante y nos vemos reflejados en el QH. que tenemos en frente. Pero nosotros al ingresar a la Fraternidad (según la RAE, grupo de personas que actúan y se tratan como hermanos), no elegimos a que Clan ingresar ni quienes serán nuestros hermanos. Lo mismo sucede al momento de nacer, uno solo “nació” en una determinada familia, y posee los hermanos que les toco nada más. Puede que incluso no nos llevemos bien, pero deberíamos ser los más dispuestos a reconciliarnos, y si hemos hallado un amigo en el QH. somos poseedores de un tesoro.
Conclusiones
Dentro de toda la simbología que en nuestra Fraternidad existe, y en particular en el Clan, hay una que considero de un alto grado de compromiso. Me refiero al momento de cuando son dictados los principios aún estamos vendados, donde se nos señala que no estaremos jamás solos, y que manos firmes nos guiarán para “escribir” correctamente en nuestros corazones las palabras “Fraternidad, Tolerancia, Laicismo, Libre Examen y Solidaridad Social”.
Somos Queridos Hermanos no porque sea solo una expresión o una forma de tratarse de manera más “educada”, sino porque somos hijos de una Fraternidad.
Recordemos que nuestro camino por el abrir nuestra mente a la liberación de nuestros conformismos y dogmas que nos mantienen prisioneros en una burbuja, no es uno en que no se pueda hallar compañía, si no que todo lo contrario, están esas personas que llamamos Hermanos y que debemos ayudar, y merecemos su ayuda.
También y por último deseo agregar que al ser Hermanos e Iguales, no debemos actuar como padres, o padrinos o incluso tíos, las edades se desvanecen, las diferencias externas se difuminan, dejemos que se equivoquen, pero estemos ahí para ayudarlos a levantarse.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.