Los caminos del conocimiento

Introducción
Los seres humanos llegan a conclusiones utilizando como base la concepción que tienen acerca de la naturaleza de las cosas, si su concepción del mundo es incorrecta, sacarán conclusiones erradas y seguirán cometiendo los mismos errores una y otra vez, sin ver siquiera una luz de progreso. Con estas palabras mis QQ.:HH.: daré inicio a este trabajo, que intentará explorar los caminos del conocimiento. 
Cuando hablamos de camino, es conveniente señalar que se refiere a la dirección que ha de seguirse para llegar a un determinado lugar, en particular para este trabajo, al conocimiento. Si se intenta llegar con la definición de conocimiento, la relación que existe entre la conciencia, la búsqueda de la verdad y la ciencia, es posible abarcar decenas, sino cientos de paginas, y existe una rama completa de la filosofía, denominada gnoseología o teoría del conocimiento, que estudia la naturaleza, el origen y el alcance del conocimiento. 
Para que exista conocimiento es necesario un sujeto y un objeto, ya que nada podría ser conocido si no existiera un ser con capacidad de conocer, y nada podría ser conocido si no existiera una realidad con objetos. Para simplificar el presente trabajo se tomará de la gnoseología algunos conceptos: conocer es aprender teóricamente los objetos, sus modos y sus relaciones y el conocimiento es el producto del conocer. En la relación entre sujeto y objeto existen dos corrientes principales: los “idealistas”que van del pensamiento al objeto y los “realistas”, que sostienen que pensar es ordenar el conocimiento o reflexionar sobre el contenido, pero nunca es el punto de partida.

Desarrollo
La auto-realización y la libertad no son propiedades con la nacemos, sino que se van trabajando día tras día para conquistarlas. Es en esta búsqueda donde se pueden diferenciar varios caminos que llevan a la auto-realización, estos caminos se pueden resumir en los siguientes:

El camino físico:
Es el camino que va a la conquista de la voluntad física: el poder sobre el cuerpo. Esta voluntad se logra por medio de ejercicios en los cuales se intenta llevar a los limites el cuerpo humano, aunque usualmente el desarrollo de otros cuerpos sutiles, como el emocional, intelectual o espiritual, no se logran desarrollar.
Si no se enferma o muere en el recorrido de este camino, entonces se llega a adquirir fuerza de voluntad, pero sin claridad acerca de cómo o para que aplicarla, no se puede hacer uso de esta voluntad para mejorarse a uno mismo y generalmente se encuentra con la vejez, lo que dificulta comenzar un nuevo trabajo, ya que ha pasado muchos años de su vida para lograr el dominio de la voluntad. Adicionalmente y debido a las pruebas a las que se someten, el cuerpo queda con secuelas, llegando incluso a la inmovilidad de su cuerpo, necesitando aprender a moverse. 
Finalmente, el seguidor de este camino usualmente conoce y comprende muy poco lo que hace, lo realiza de una manera ciega, sin conocer el propósito, los métodos o los resultados.

El camino emocional:
Este es el camino de la consagración a la fe y de los sacrificios, hay una lucha en el interior, pero concentrando el trabajo en el cuerpo emocional. Con el tiempo y el trabajo constante, logra tener voluntad sobre las emociones, pero el cuerpo físico y las capacidades del pensamiento suelen permanecer sin desplegar sus alas, llegando incluso a atrofiarse debido a la ciega confianza en los dogmas que ha aprendido y que sigue sin cuestionar.
Con el fin de llegar a usar lo que ha logrado, es preciso que desarrolle el uso y control del cuerpo y su capacidad de pensar. Esto se logra por medio de nuevos sacrificios, nuevos sufrimientos y de nuevos renunciamientos. 

El camino mental:
Es el camino del desarrollo de la mente y el control de los pensamientos, pero el cuerpo y las emociones pueden quedar sin desarrollarse. Es posible llegar a la comprensión de su posición, sus carencias, lo que debe hacer y en qué dirección debe ir, generalmente es preciso de un abandono del hogar, la familia, las amistades y la renuncia a todos los placeres, ataduras y deberes de la vida. Los seguidores de este camino generalmente se aíslan de la vida cotidiana para el desarrollo de la mente, al igual que en los otros dos caminos anteriores.

El cuarto camino:
Es el camino del equilibrio, donde se trabaja en la comprensión y el trabajo de los tres caminos anteriores al mismo tiempo donde los resultados son proporcionales a la conciencia y comprensión del trabajo.No posee una forma fija, por lo que descubrir el camino es la primera prueba.
El método del Cuarto Camino consiste en que mientras se trabaja sobre el cuerpo físico, se debe trabajar simultáneamente sobre la mente y las emociones; mientras trabaja sobre la mente, debe trabajar sobre el cuerpo físico y las emociones, y mientras trabaja sobre las emociones debe trabajar sobre la mente y el cuerpo físico. 
El Cuarto Camino requiere “ver” las cosas de forma autónoma, permitiéndose “quedar satisfecho” con la verdad que se va recibiendo a cada instante. En este camino cada individuo sólo hace lo que es necesario y útil para progresar, se descarta lo superfluo y que fue conservado por tradición en los otros caminos. Cuando se logra la voluntad en el Cuarto Camino se puede hacer uso de ella porque se ha adquirido al mismo tiempo el desarrollo y control de las funciones corporales, emocionales e intelectuales, ahorrando tiempo y energía trabajando sobre los tres cuerpos del ser de forma simultánea.

El camino fraternal:
“…En los libros no está el conocimiento, lo que hay en ellos son índices. Tú tienes que ser capaz de poner en práctica lo que sugieren para conocer lo que los índices indican. Tienes que caminar con tus propios pies, en la dirección que señalan, para corroborar por ti mismo y vivir el conocimiento al que se refieren…” - Carlos Castaneda.

Esta cita intenta mostrarnos una luz con respecto a que la cantidad de conocimientos que conservamos no provocará ningún cambio sustancial en nosotros ya que el conocimiento afecta el exterior, la periferia de la mente. Con el tiempo es posible llegar a conocer muchas cosas, pero podemos seguir siendo los mismos, ya que el conocimiento está en la memoria, pero no cambiará la conciencia y a menos de que cambie la conciencia, nada se habrá logrado.
El conocimiento no debe quedarse como algo puramente teórico y es nuestro deber volcar ese conocimiento en acción. Debemos ser capaces construir con acciones esa sociedad justa, laica, fraternal, tolerante y solidaria que tanto buscamos, pero tenemos que caminar por nuestro sendero fraternal a cada paso que damos, plantando semillas en los lugares que estamos predicando con el ejemplo, ya que solo así podemos aportar con un granito de arena al cambio que queremos ver y que de ninguna manera llegará por arte de magia. Recordemos que: “nuestra institución se basa en una interpretación libre, laica y realista de los fenómenos. Procura la formación del Hombre Integral que promueva la construcción de igualdad de oportunidades para todos; una sociedad libre para un hombre libre que muestre su fraternidad actuando solidariamente por el bien de la comunidad. De esta manera, considera que los  hombres son hermanos y, por lo tanto, no deben estar separados por desigualdades sociales, culturales o de cualquier otra índole.”, por lo que creo firmemente que este es el camino del conocimiento que nos inculca nuestra querida y respetada Fraternidad Juvenil Alpha Phi Epsilon.
Para finalizar mis QQ.:H.:, les quiero dejar con estas breves, pero efectivas palabras con respecto a la fraternidad:  “la Fraternidad, reconociendo la naturaleza social del hombre, debe propender a que tenga una participación activa en los cambios sociales, culturales, políticos y económicos, inspirados en grandes principios como la Fraternidad, la Tolerancia, el Laicismo, el Libre Examen y la Solidaridad Social.”

Referencias
1. "Comentarios Psicológicos sobre la enseñanzas de Gurdjieff y Ouspensky", 2006
2. "El Cuarto Camino", P. D. Ouspensky, 2005
3. “Las enseñanzas de Don Carlos”, Víctor Sánchez, 1987
4. “El Kybalión”, Los tres iniciados.
5. “El eneagrama y la Cábala”, Howard A. Addison, 1999

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.